Iluminación en espacios agresivos

La iluminación en espacios agresivos requiere luminarias especiales que resistan estos ambientes. Estas luminarias deben ser resistentes a las emisiones de gases potencialmente corrosivos como los gases de las cocinas industriales o los que emiten los animales en las granjas y criaderos.

La iluminación en ambientes agresivos debe fabricarse en materiales resistentes a este tipo de ataques y poseer un elevado grado de protección contra la penetración de agua y polvo, y un elevado grado IK, que lo haga resistente a los impactos.

La iluminación industrial en ambientes agresivos es sencilla con la iluminación led adecuada y el asesoramiento más profesional.

El término ambiente agresivo puede resultar muy amplio, ya que abarca espacios como los lugares con temperaturas extremas, los emplazamientos donde hay más riesgo de impactos de los habituales, o espacios donde la presencia de determinados agentes químicos puede dañar la iluminación.

En UMINA contamos con un amplio catálogo de iluminación para ambientes agresivos con luminarias que cubren todas las necesidades del sector.

Iluminación especial para bajas temperaturas

Las temperaturas excesivamente bajas se consideran ambiente agresivo, ya que se trata de un factor que afecta negativamente a la iluminación en caso de que esta no sea especial.

UMINA ofrece modelos de iluminación especiales para ambientes agresivos de muy bajas temperaturas, con modelos que pueden trabajar hasta a -60°C.

Iluminación especial para altas temperaturas

Del mismo modo que ocurría con la iluminación en espacios con muy bajas temperaturas, es importante contar con iluminación especial para los ambientes agresivos marcados por las temperaturas muy elevadas.

En UMINA, contamos con modelos estancos que pueden funcionar con un rendimiento óptimo hasta a 200°C de temperatura, lo que hace que ofrezcan la iluminación perfecta en lugares como hornos o fundiciones.

Luminarias para espacios peligrosos

Los espacios que pueden considerarse peligrosos hacen referencia a aquellos en los que la iluminación está expuesta a mayores inclemencias o a la posibilidad de recibir más golpes de los habituales. Esto ocurre cuando las luminarias están instaladas en lugares muy concurridos o están en espacios más hostiles, como cárceles o lugares no tan extremos, pero sí recurrentes, como los túneles.

En estos espacios es recomendable la instalación de iluminación con protección muy elevada contra los impactos, desde IK08 hasta IK10. Esto se consigue con materiales resistentes como el cuerpo de policarbonato, combinado con ABS y aluminio como otros componentes importantes. Las bridas también suponen un factor clave a tener en cuenta en la elección de este tipo de luminarias.

Luminarias para espacios con presencia de agentes químicos

Aunque las palabras presencia de agentes químicos puedan sonar alarmantes, lo cierto es que los agentes químicos están presentes en más espacios de los que podamos darnos cuenta. Los tenemos por ejemplo en las cocinas industriales o algo tan cotidiano como una lavandería.

Para estos emplazamientos es necesario que la iluminación resista estos posibles ataques, por ello los cuerpos constructivos deben ser resistentes. Ya no sólo una protección IP e IK elevada, sino también sus materiales. El policarbonato es altamente corrosivo, por eso los expertos de Umina recomiendan siempre luminarias con cuerpos de vidrio borosilicato o metacrilato, materiales mucho más resistentes a estos ambientes agresivos y a los agentes químicos.